QUÉ TIENEN EN COMÚN CHARLES DARWIN Y LOS COLADOS DE TRANSMILENIO (PARTE 1/2)

“La humanidad mejora genéticamente cuando personas mueren por culpa de su propia idiotez”. Esa es la premisa de unos premios tragicómicos llamados “Darwin Awards” en honor a Charles Darwin, padre de la teoría de la evolución. La teoría señala que evolución es adaptación. Quienes mejor se adaptan a su entorno tienen más facilidad para perdurar. Los menos adaptados perduran menos y, por tanto, tienen menos posibilidades de transmitir sus genes. Si alguien muere por sus idioteces libra al mundo de su herencia.

Para ganar el premio, el candidato debe haberse autoinflingido un daño actuando en sano juicio pero con una asombrosa falta de sensatez. Claro, además debe haber muerto (o por lo menos quedar estéril) y que el hecho se haya verificado. Dos de los ganadores del 2014 fueron unos holandeses que demostrarían que podían acostarse al lado de las vías de un tren y éste pasaría encima de ellos sin siquiera tocarlos. Nunca contaron con el hecho de que el tren era más bajo de lo previsto. Ambos ganaron, tanto su reto de valentía como el Darwin Awards: Fueron arrollados y muerieron.

Con esta introducción no hay que aclarar mucho más el panorama. Los colados de Transmilenio (TM) que han muerto arrollados, básicamente por su propia estupidez, serían dignos merecedores del Darwin Awards. Al lado de ellos, los vendedores ambulantes, quienes les compran, los ladrones y los no-dejo-cerrar-la-puerta completan el paisaje de la desinstitucionalidad, y no sé si exista un premio para estos.

Hay una explicación recurrente para explicar, no sólo éste, sino varios problemas: “Es un problema de cultura de la gente”. Y la expresión sirve para todo: Es que tenemos una cultura del narcotráfico o una cultura de la muerte. Personalmente la explicación me genera sospechas, primero porque es generalizada, y segundo porque no aclara mayor cosa. Decir que lo malo que pasa es un tema de naturaleza cultural es trasladar la responsabilidad a nadie. Tal vez hacer esa afirmación nos pone en una especie de superioridad moral: “Es un problema de unos que no tienen mí cultura, porque si la tuvieran no se portarían de esa manera”. 


Encuentre las diferencias

La RAE tiene varios significados para la palabra cultura, una de ellas es: “Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.”. Es falso, entonces, suponer que el problema es falta de cultura porque cualquier individuo en cualquier sociedad tiene modos de vida. Así que colarse en TM no sería una falta de cultura sino un reflejo de ella.

Lo otro que tal vez se quiere decir con la expresión es que ese reflejo cultural es un comportamiento indeseable. Si es así, la pregunta obvia sería ¿Cómo eliminar ese comportamiento? Las propuestas abundan estos días. El tiempo hizo un ejercicio preguntando a la gente y salieron 10 soluciones (luego volveré sobre este punto). Otros opinadores señalan que lo que se necesita es una política integral. Pero hablar de política integral involucra coordinar muchas oficinas, muchas autoridades, y los costos de transacción son muy altos.

Parece que en el mundo moderno las cosas no pueden tener una explicación sencilla. Lo fácil no es algo común, lo que vale es lo enmarañado y difícil, como lo son las políticas integrales. Pero las soluciones que involucran pensar en grande me parecen un derroche de recursos porque es un ejercicio especulativo. Al final del día lo que tenemos es a unas personas comportándose, como ya lo dije, de manera indeseable. Y por indeseable quiero decir cualquier comportamiento asociado a romper una regla, social o legal. Comprar a un ambulante dentro del sistema no está multado, colarse sí. Y ambos son comportamientos reprochables.

Y como no se me da bien pensar en grande, creo que el problema es simple y llanamente de incentivos. Un incentivo es un premio o castigo que se recibe por hacer o dejar de hacer algo. Los colados tienen un incentivo para colarse: viajar gratis sin que se les haga responsables por ello, obtener prestigio entre su grupo social, etc.

Si queremos que dejen de hacer eso hay que crear, también, un incentivo. Y eso no tiene que ver con la cultura, o por lo menos con la forma en la que se aborda para explicar el problema. Parece ser cierto que la educación (En su sentido más general) inhibe los malos comportamientos, pero si hay un incentivo suficientemente grande para hacer algo non-sancto, la educación no juega ningún papel. ¿Creen que un colado de TM lo haría en un país que los haga responsables por sus actos? No hay datos para probarlo, pero yo creo que no.

Algunas de las soluciones que la gente ha propuesto son maravillosas pues tienen que ver con incentivos sociales y económicos: Escarmiento público y multas. Ninguna de esas va dirigida a cambiar la cultura del infractor. Aplicarlas será un buen comienzo, aunque se requiere algo de autoridad.

Pero tengo que hablar sobre cómo llegamos a esta situación, ¿Si hace unos años era un problema pequeño, por qué ahora es tan grave?. La respuesta puede venir de un carro parqueado en el lugar equivocado y unos vidrios rotos.

Continuará…

6 comentarios en “QUÉ TIENEN EN COMÚN CHARLES DARWIN Y LOS COLADOS DE TRANSMILENIO (PARTE 1/2)

  1. Excelente artículo, Carlos.
    Sea en el colegio, la universidad, o a través de algunos personajes públicos -quienes han querido educarnos-, hemos aprendido que hay comportamientos convivencialmente deseables para lograr sobrevivir como grupo social (y que todos podamos hacer parte del mismo).
    Sin embargo, quiero hacer un comentario que se sale de la legalidad de estos comportamientos. Debo decir que estoy absolutamente de acuerdo con que las normas son muy importantes en una comunidad porque nos permiten la “tan anhelada” convivencia (lo escribo así porque hay personas que parecieran no querer convivir junto a otros, pero esto no viene al caso ahora). Pero, lo que yo quiero decir hace referencia más a tu propuesta respecto al comportamiento anti-supervivencia, que suena algo idiota como lo plantea la premisa de los Darwin Awards. Porque estos comportamientos no se ven sólo en los colados de TM. Cada vez que veo a alguien cruzar la calle corriendo porque viene un carro y el semáforo peatonal está en rojo, me pregunto si no quieren vivir, me pregunto si desean tanto morirse que esperar a que el semáforo cambie a verde se vuelve una pesadilla, me pregunto si es una malinterpretación de lo que nos enseñaron en el colegio sobre la ley de supervivencia de Darwin (el más apto sobrevive) que se convierte en esa tan conocida frase “el vivo vive del bobo”, frase muy nombrada en nuestra cultura colombiana., la cual se ha vuelto una justificación para las personas que hacen daño a otros dentro de su misma comunidad.

    Yo sí quiero vivir, y por eso espero a que el semáforo peatonal cambie a verde, cruzo por puentes peatonales y entro a las estaciones de transmilenio por los torniquetes, en donde se paga por el pasaje.

    ¿Una solución? No lo sé, creo que la sanción social es importante y ha funcionado en otras culturas donde se valora la vida. No sé si en esta cultura pueda llegar a funcionar.

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  2. Hola Mariacaro. Voy por partes. 1.  Con relación a la educación se dicen tantas cosas que por inercia uno empieza a pensar igual. Pero ¿acaso antes de la escuela y sus formalismos no existían valores? yo digo que sí. Meter a la escuela, la universidad y los personajes públicos como los responsables exclusivos de la educación me parece peligroso. Pero esto da para otro tema

    2. A pesar de la idiotez absoluta del comportamiento, no creo que a esos individuos se les pase por la cabeza en algún momento que no quieren vivir. Creo que sopesan intuitivamente el riesgo y calculan que el beneficio es superior. Y tienen motivos para pensarlo: se cuelan 67.000 personas a diario, durante un día multaron apenas a 225 personas y no han muerto más de 10 personas. Un porcentaje muy pequeño para que les preocupe las consecuencias de sus actos.

    3. Creo que la posibilidad de verse expuesto públicamente es un poderoso incentivo para enfrentar el comportamiento, y eso afecta a cualquiera. Pero no veo a la “cultura” ni a la “educación” como la solución exclusiva.

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  3. Carlos, gracias por responder.
    La educación no se limita a lo que sucede en el colegio (o en otras instituciones). Creo que una gran y muy importante parte de educación sucede en casa. Y es muy claro que si una persona decide colarse en TM, enseñará este tipo de conductas a sus hijos y a todas las personas que hacen parte de su grupo social. El ejemplo es la mejor herramienta para educar.
    ¡Tienes razón! No son la educación ni la cultura la única solución. Pero debe empezarse por algún lado.
    Quiero dejar acá una reflexión que hago a menudo con mis estudiantes (y lo creo de verdad): “El cambio empieza cuando cada uno de ustedes piensa en qué mundo quiere vivir y qué quiere que suceda a su alrededor. Un mundo en el que todos nos cuidamos, o un mundo en el que nos sentimos atacados y amenazados.”

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  4. Hace poco leía un libro sobre historia de la humanidad y había un capítulo donde mencionaban 2 sociedades, la Griega y la Persa, ambas con diferentes estilos. Una inclinada más a la guerra y otra que tuvo aportes más apropiados para la humanidad. No creo que los Colombianos vayamos a desaparecer, o no será tan fácil si así fuese. El enfoque de Darwin lo podríamos tomar desde el punto de vista del desarrollo; los colombianos como sociedad, en conjunto no tenemos mucho que aportar a la humanidad, nuestra falta de cultura y falta de respeto por el otro y lo público nos condena a estar siempre unos pasos atrás de otras sociedades. Así pues, mientras acá seguimos luchando por educarnos en temas básicos como arrojar basura en las calles, en otros países ya miran como importar basura para poder producir más energía y ser auto suficientes.
    Es difícil que una política de estado cambie esto, no depende de políticos ni religiones, pero quizás una luz se vea si un grupo se separa de la manada y decide no seguir viviendo entre la gente sino entre comunidad.

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  5. Gracias por el comentario. Tampoco creo que los colombianos vayamos a desaparecer. La introducción con los “Darwin Awards” fue de naturaleza burlesca. Al margen de eso, no creo mucho en eso de que una “sociedad” aporta cosas a la humanidad, creo que cualquier aporte del cual se ha beneficiado la humanidad ha provenido de un individuo o individuos claramente identificables.

    En la última parte estoy completamente de acuerdo.

    De nuevo, gracias.

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