TIEMPOS INTERESANTES

Hay una maldición china que dice “Ojalá vivas tiempos interesantes”. Extraña maldición, aunque con mucho sentido. En esas épocas se generan los desarrollos intelectuales y tecnológicos más excitantes. Pero también son épocas peligrosas, violentas y problemáticas. Vivir en uno de esos tiempos, por atractivo que parezca, no será nada tranquilo. Así que si un chino nos dice eso, no nos sintamos halagados.


Terry Pratchett, escritor inglés, tituló Tiempos Interesantes uno de sus maravillosos libros. Es sobre un mago haragán que quiere vivir muy tranquilo y termina siendo protagonista de una revolución. Es literatura fantástica de héroes, dragones y hechiceros poco tradicionales. En su obra hay sarcasmo, humor negro, burlas al establecimiento, a la guerra, al nacionalismo. Pratchett no se tomaba muy en serio a sí mismo, pero lo que escribía era de una seriedad demoledora, aunque no parezca. 

En el 2010, T. Pratchett filmó un documental con la BBC llamado Eligiendo Morir. Mostraba la vida de 2 ingleses que sufrían terribles padecimientos causados por enfermedades irreversibles. Decidieron ir a Suiza a contratar los servicios de una empresa que ayuda a personas muy enfermas a suicidarse. Todo en un ambiente tranquilo, digno y rodeados de las personas más importantes en sus vidas. Viajaron a Suiza porque en Inglaterra las leyes prohíben el suicidio asistido. Terry Pratchett, de cierta manera, también era protagonista de la historia porque tenía Alzheimer y en el filme se preguntaba si, eventualmente, sería capaz de tomar esa misma decisión cuando la enfermedad fuera insoportable. Finalmente no tuvo que hacerlo. Murió hace tres semanas, el 12 de marzo de 2015.

“Conozco a las personas que hablan de sufrir por el bien común. ¡Nunca son ellos, joder! Cuando oyes a un hombre gritar: ¡Adelante, bravos camaradas!, verás que siempre es el que está detrás de la jodida roca enorme, y el único que lleva el casco realmente a prueba de flechas” Tiempos Interesantes

En Colombia, con relación a la eutanasia, se ha presentado un proyecto de ley que pretende despenalizar el suicidio asistido y la eutanasia activa, siempre que la ejecute un médico y si hay un consentimiento y una decisión libre del paciente. Sin embargo, dos cosas lo mejorarían, por lo menos para su entendimiento: La primera es incorporale datos. No hay un sólo dato o estadística en la justificación de este proyecto de ley que ayude a comprender el problema en sus reales proporciones. Podría, eventualmente, ser muy útil saber cuántos pacientes han interpuesto tutelas para que les autoricen una eutanasia. Cuántas tutelas se resuelven favorablemente o cuáles son las enfermedades más recurrentes por las cuáles alguien está dispuesto a morir. Es posible que al final del ejercicio los datos no nos digan muchas cosas, tal vez ni existen esos datos; pero cualquier intento por regular una realidad tiene que hacer un intento por comprenderla, y la comprensión no puede ser a través de anécdotas e intuiciones.


La segunda es eliminar temas que sobreregulan innecesariamente: Establecer normas sobre cuántos médicos se necesitan para saber si un paciente sufre dolores intensos (Dos); o cómo y por cuanto tiempo hay que hablar con el paciente para determinar que en efecto sí quiere terminar con su vida (De forma “digna y humana”, y “reiteradamente”); o con cuanto tiempo de anticipación debe alguien haber dado instrucciones para que le apliquen la eutanasia si llegado el caso no pudiera expresar su voluntad (5 años), volverían complicado algo que podría ser sencillo. 

Los argumentos religiosos, jurídicos y médicos a favor o en contra de la eutanasia son tantos y tan interesantes que es imposible pretender revolverlos todos. Personalmente creo que la decisión del individuo debe primar sobre cualquier otra consideración. La libertad, a pesar de que se diga lo contrario, constantemente está bajo ataque, y muchas veces por parte de quienes dicen defenderla. Pero si se ha llegado a ese punto es porque somos un poco culpables. Hemos cedido muchas de nuestras responsabilidades; suponemos que las autoridades, por el mero hecho de serlo, están en mejor posición para decirnos cómo debemos actuar, con quién casarnos y hasta cómo educar a los hijos.  

Termino diciendo que la libertad y la responsabilidad son caras de una misma moneda que debería volver a nuestro bolsillo. Sir Terry Pratchett sabía que estos son tiempos para defender la libertad, y por eso escribió: “No se puede ir por ahí construyendo un mundo mejor para la gente. Sólo la gente puede construir un mundo mejor para la gente.”


El documental Eligiendo Morir lo pueden ver aquí.

2 comentarios en “TIEMPOS INTERESANTES

  1. Cordial saludo Carlos, primero quiero felicitarle por la muy agradable forma de abordar un tema que siento como un verdadero problema para la sociedad. Quisiera expresar mi opinión, ello sin pretender ir mas alla.

    Reconozco que todo ser humano puede ser libre, pero no debemos dar por sentado este hecho, sobre todo cuando se indaga sobre el derecho a vivir dignamente y el derecho a morir dignamente.

    El vivir, el poder sentir la vida es verdaderamente algo paradojico, nos permite experimentar la alegria y el dolor de forma secuencial o en un mismo tiempo, es mas a partir del observar encuentro que lo que más motiva al ser humano a vivir es superar el dolor, para llegar a sentir alegria y felicidad.

    El morir, por el contrario tiene una explicacion tan simple, que el observar el instante en el que alguien muere, basta para entenderlo, y me queda muy dificil establecer qué tan grato es ver morir para una persona. (Creeria que un argumento religioso iria mas con esta situacion)

    Pero esto solo permite descubrir algo, el debate ya no esta ni en la religion, ni en la ciencia, ni mucho menos en el derecho. El debate es filosófico y moral, en donde nos encontramos de frente con el culto, (si se permite el uso de la palabra), a la vida y el culto a la muerte. Una persona puede enfrentar la vida paliativamente mitigando el dolor, que es parte de la misma vida, o decide optar por la muerte y no mitigar el dolor sino simplemente acabarlo.

    Elegir la muerte no es un desarrollo de libertad, es la única opción que tenemos los seres vivos, e implica que nunca somos libres. El procurar vivir mas, si es una eleccion libre, y es tal vez el lugar en donde se libra la batalla por la libertad.

    Agradecido por el link del documental, quisiera dar otro link, https://youtu.be/TiHr3nFNoIU

    DANIEL BERNAL

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  2. Hola Daniel, un gusto encontrarnos por acá. Estoy de acuerdo, la pregunta ¿Debemos permitir la eutanasia?, aunque tenga implicancias médicas o jurídicas, es netamente filosófica. Interesante el punto de que la muerte no es un desarrollo de la libertad, pero ¿Eso sería razón para limitar esa elección?. No permitirlo es tanto como decir que el Estado es dueño parcialmente de nuestro cuerpo.

    Gracias por comentar y por compartirme el vínculo. Muy emotivo.

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